5 Superhéroes que no son tan héroes

5 Superhéroes que no son tan héroes

Con el reciente estreno de Logan, el cine de superhéroes parece haber dado un salto definitivo hacia la madurez narrativa, acercándose cada vez más a la solidez que desprende su medio origen: los cómics. En este camino hemos podido ver (y seguiremos viendo) multitud de estilos a la hora de aproximarse a estos personajes con superpoderes, unos con más aclamados por el público que otros.

Quizás sea el enfoque del héroe oscuro y/o patético el que más ha ayudado a este asentamiento reciente en el cine. El héroe que no es tan héroe. Ese que a menudo se identifica como el «antihéroe» (figura que ya abarca tantas definiciones que carece de significación real). Alejándose de los convencionalismos, nos presentan a protagonistas cuyos objetivos no tienen por qué ser salvar el planeta, que no son dignos de sus poderes o que, directamente, son personas tan lamentables como sombrías en sus intenciones.

En esta lista os traemos 5 películas de superhéroes que no son tan héroes y preferirías que jamás tratasen de salvarte.

1- SUPER (James Gunn, 2010)

 

 

2- UNBREAKABLE (M. Night Shyamalan, 2000)

 

 

3- CHRONICLE (Josh Trank, 2012)

 

 

4- HANCOCK (Peter Berg, 2008)

 

 

5- DEADPOOL (Tim Miller, 2016)

 

 

Aun cabrían más películas dentro de este subgénero medio sacado de la manga, como quizás podría ser Kick-Ass o Watchmen, pero se trata de una lista representativa del camino que ha llevado el cine de superhéroes en estas últimas dos décadas hasta convertirse en lo que es hoy.

Solo queda añadir una petición: Por favor, Mr. Hollywood, ¡queremos más héroes así… de patéticos!