El mundo se mueve. ¿Estás en el barco?

El mundo se mueve. ¿Estás en el barco?

Navegante, un concepto del que ya nadie puede escapar. Antes relacionado con la mar y con una vida dura, llena de peligros, penurias o de logros y esfuerzos extremos. Una vida de incertidumbre y valentía, de gente ruda y acerada que clamaba a antiguos dioses para surcar caminos vírgenes y siempre cambiantes. Lluvia, rayos, olas, peces, mareo… son conceptos que llegan en forma de percepciones a cualquiera que hace 20 años le hablases de «un navegante». Cuanto ha cambiado todo desde entonces, ¿o no?

Internet es ya una realidad que forma parte de la vida de más de un tercio de la población mundial. Más concretamente unos 2,27 mil millones de seres humanos se conecta a internet de una forma periódica (al menos una vez por semana). Son muchos los seres humanos que navegan por la red en busca de nuevos mundos, en busca de jóvenes descubrimientos. Ojalá esta puerta al conocimiento y libertad estuviese abierta para todos. Ojalá más gente entendiese que navegar por esta red virtual creada por seres humanos para todos los seres humanos en la que no existen países, razas, diferencias económicas o clases sociales debe ser un derecho universal. Claro que hay gente que lo entiende, de hecho, existen ONG´s como Pangea; una organización que se dedica a llevar conexión a personas que no tienen recursos para disponer de ella, y lo hace sin ánimo de lucro. «No des peces… ¡enseña a pescar!», dijo alguien alguna vez.

 

Entendamos el nuevo escenario: el mar.

Internet es un conjunto redes de comunicación, descentralizadas e interconectadas a través de una tecnología denominada TCP/IP (es la base de internet y sirve para enlazar las computadoras y sus diferentes SO [Sistemas Operativos]). Estos protocolos principales en internet, fueron demostrados allá por el año 1972 en EE.UU. por el Departamento de Defensa de ese mismo país y desde entonces no ha parado de expandirse… ¡No ha sido hace tanto!

El servicio más popular ha sido el www (World Wide Web) que sirve para entrar en las paginas web y consultar el contenido hipertexto (contenido organizado dentro de una web para que pueda ser comprendido sin seguir un orden lógico de lectura tradicional). Este protocolo es aún más reciente: fué ideado mucho antes, pero puesto en práctica allá por el año 1992. Y partir de aquí todo cambió radicalmente.

Cualquiera (con conocimientos informáticos intermedios) podía crear un espacio, con el contenido que le disese la real gana y que fuese visitado por cualquier persona en cualquier parte del mundo. ¿Información que volaba por el espacio? ¿Volvería a ser lo mismo un anuncio, un libro, la música, el cine? ¡No! ¡Todo había cambiado! Pero aún hoy mucha gente sigue sin darse cuenta o no quiere dejar que ese mundo de libertad sea controlado por los que siempre habían estado bajo control: la población.

Sólo 10 años más tarde, en el año 2002, existían 2.024 millones de páginas web.

 

Organizando el mar. Quien controla internet, controla el mundo.

El siguiente cambio importante, tras la aparición de la www fue la aparición del gigante archiconocido y monstruoso Google.

Allá por el año 1997, en fechas parecidas a las que acontecen mientras redacto este post, se registró el dominio www.google.com. Como motivo de su doctorado en la Universidad de Standford, Palo alto, California, dos jóvenes estudiantes de Ciencias de la Información y Matemáticas, iniciaron un proyecto que acabaría por convertirse en la empresa más exitosa del mundo (muy cerquita de la empresa de la manzana mordida, asentada a unos pocos kilómetros de distancia). Esos jóvenes eran Sergey Brin y Larry Page, fundadores de Google.

El proyecto fué una fórmula matemática que conseguía indexar páginas web y agruparlas, organizarlas y categorizarlas según su contenido. De esta forma, sería más sencillo para el navegante encontrar lo que busca. En resumen, un buscador.

No era el primer buscador que intentaba organizar la maraña de páginas web que existían y que se creaban (cada vez era más sencillo crear una web; los conocimientos informáticos necesarios a partir del nuevo milenio eran nivel principiante), ya que existían Altavista o Yahoo! entre otros, pero su misión era la de mostrar con la mayor simplicidad posible los resultados sin interferir en la navegación, tratando de ser lo menos intrusivo posible. Mientras tanto, Yahoo! se preocupaba por ofrecer más servicios com juegos o widgets del tiempo, en una más que superpoblada home, llena de banners y links a las distintas secciones que ofrecían. De hecho, Google en sus inicios, ofreció su algoritmo (ahora hablaremos de él) a Yahoo! para actuar como su buscador, quién rechazó la oferta. ¡Vaya buen movimiento estratégico!

 

La simplicidad el diseño. Navega más rápido.

Google es una empresa que se vende con un marketing muy fácil de entender y de gustar, a la vez que esconde un tesoro en bruto que muchos han intentado copiar o robar: su algoritmo.

Google es (o más bien, era) una web orientada a la búsqueda de contenido en la red. Eso es así. Simple, sin ningún recurso que entorpezca al usuario, con una sencilla home, blanca y llena de espacio: un logo de lo más plano y una barra de búsqueda.

Hasta ahí todo es sencillez. En contraposición a esa confianza que aporta esa lisura, está su algoritmo. Miles de fórmulas matemáticas que varían cada día y que defienden y ocultan detrás de un cajón, maneja un sinfín de información valiosísima que no desvelan ni aunque el mismisimo Obama se lo pidiese de rodillas o el gobierno chino le apunte con un tanque.

En realidad son muchos los algoritmos que hay detrás de la organización de contenidos que google gestiona. Esta agrupación de código informático es lo que conocemos como PageRank. Una marca registrada que implica una serie de sistemas para otorgar importancia o relevancia a una página. Este aspecto tenía el primer algoritmo (para quien lo entienda):

 

Desde entonces ha cambiado infinidad de veces y esconden la fórmula como el mayor tesoro que existe sobre La Tierra. En definitiva, Google es quien maneja la información que circula por la red y eso, es el mayor de los tesoros que una empresa tecnológica puede desear encontrar. Una cosa está clara: «puedes saber las visitas de cualquier web que existe, cualquiera, menos las que tiene google.com». ¿Os dice eso algo?

 

Dónde estamos y quién conoce la dirección de las mareas

A día de hoy y desde hace algunos años, Google compite con Apple por la compra de patentes de productos tecnológicos relacionados con internet. Es la batalla por convertirse en el rey mundial de la tecnología. Libran batallas en muchos frentes con un mar embrabecido. Quizá la guerra más conocida es la que se está llevando a cabo en el terreno de los terminales móviles y sus sistemas operativos (Android e iOS con sus respectivas tiendas de apps). Existe un tercero en discordia, un tal Samsung que está asociado con Google para desbancar a Apple del dudoso trono.

Google es un gigante que todo lo engulle. De hecho hay retractores de la política de la compañía que no permite competencia alguna en lo relacionado con internet. No hay forma de competir con el gigante de Mountain View y son numerosas las denuncias que tiene interpuestas en varios organismos internacionales de control de competencia desleal y monopolio. Si quieres ampliar estos casos, te recomiendo que leas: Google vs. Bing , Google y Samsung vs. Apple, Google vs. Rupert Murdoch o la más reciente guerra social entre un competidor que parece ser, empieza a comerle un terrero peligroso Google vs. Facebook 

 

El mar en el que navegamos Internet hoy en día

Es cierto que la hegemonía de Google es aplastante. Tanto que ha conseguido que Bill Gates tenga que enfundarse la pajarita para asistir a varios juicios para defender a su comapañía, Microsoft, frente al todopoderoso buscador. Ya no tiene sentido hablar de buscador ya que también es un SO, es un sistema publicitario (Adwords y Adsense), es un fabricante de gadgets, es una plataforma social de video, de hecho la 3ª web más visitada (Youtube), es una red social (Google +), es un sistema de navegación (Glasses + Maps)… y así podríamos seguir varios días, ya que como hemos citado anteriormente, es poseedor de posiblemente el catálogo de patentes más extenso del mundo.

Pero, sorprendentemente, en un giro inesperado en este cuento online con un fulgoroso capitán, el depuesto rey, venido a menos, parece no haber fenecido. Existe una reciente alianza de Microsoft con un joven e impredecible nuevo perfil en esta gregaria batalla, que parece aportar algo de luz a un incierto futuro de la red. Ese hombre es Mark Zuckerberg y su compañía es la archiconocida red social: Facebook.

No nos engañemos. No se trata de competir por innovar. Son pequeños matices, a pesar de las percepciones exteriores, lo que diferencia a unas compañías tecnológicas de otras, pero todas pelean por lo mismo. Tener más usuarios, aportando para ello, más facilidades, innovación e información aparentemente desinteresada. Nada más lejos de la realidad.

Foto de: www.kristianward.com

 

En el centro de la tempestad estas tú
El primero en llevar al usuario al centro de todos sus esfuerzos fué Google. Con su lema «Don´t be evil», trataba al usuario como el rey. Todo para ti y todo gratis, parecía y parece clamar la compañía. Nada más lejos de la realidad. Quieren tu información, para luego venderla… ¡Como todas!

Tener en el centro de tu estrategia al usuario es un arma de doble filo, pero es hacia donde vira internet, que cada vez es más social, segmentándose hasta niveles impensables.

Es aquí donde surge una compañía, joven y muy azul, que asienta bases para el futuro de internet. ¡Ojo! tiene su propio buscador, dentro de su ecosistema abierto a la programación. Ese buscador, además tiene un dueño que viene sin pata de palo ni parche en el ojo. Sí navegantes, Bill Gates fué el primero en aportar fuerte en Facebook, pagando 240 millones de dólares por un 1,6% de la compañía. Ahora, ayuda con su buscador Bing a organizar el contenido de esta relativamente nueva web… de este nuevo mar.

Reinventaron el concepto de red social y se estima que en antes de que acabe el año lleguen a los 1.000 millones de usuarios. En el 2013, el número de usuarios puede superar el número de chinos en el mundo. con sus pros y sus contras, Facebook es una revelación, un gigante que sigue creciendo y que puede convertirse en el nuevo capitán de este barco, internet.

 

Para terminar, me gustaría hacer hincapié en que la evolución de la red depende de nosotros. Como todo. No dejemos que los capitanes guíen a sus anchas decidiendo el destino de todos sin consultar. Que esta herramienta que hemos creado no caiga en manos ambiciosas que quieran controlarla a sus anchas sin dejar que nuestra libertad de expresión fluya como el agua. No dejemos que inventen leyes absurdas para intentar poner límites a la creatividad, al derecho de compartir, a la evolución lógica del ser humano. Entendamos y hagamos entender. No nos perdamos en el camino del saber por tener demasiadas opciones y tened siempre claro donde está el norte. Lo importante es llegar a la costa, no importa las tempestades que crucemos en el trayecto, ya que, inevitablemente, no podemos predecir el futuro, pero si podemos decidir a dónde vamos.

 

 

Seguro que tienes algo que comentar, debatir o corregir. ¡Estaré encantado de leerte!

Saludos sociales,

@AdalbertoPC

 



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