La libertad se abre camino en China

La libertad se abre camino en China

Últimamente, estamos recibiendo noticias muy alentadoras desde el país asiático en lo que ha libertad de expresión de refiere. China, un país en el que he tenido el gusto de vivir, se caracteriza por una fuerte represión a la libertad de sus ciudadanos controlados por un enigmático partido comunista, que acaba de reelegir a sus mandatarios para los próximos 10 años.

Google negó su entrada en China en un principio (allá por el 2003) por las restricciones impuestas por Pekín (posteriormente y viendo el potencial mercado ser ha bajado los pantalones claro…). Twitter directamente fue prohibido. Pero hecha la ley, hecha la trampa y los chinos en esto de copiar, se lo chanan bastante. Apareció Baidu en el año 2000 como motor de búsquedas en el que puedes filtrar la búsqueda por imágenes, por noticias, canciones… y que se ha convertido en el 4º sitio más buscado en internet (por detrás de Google, Facebook y Youtube). Una copia de Google pero en vez de estar controlado por americanos con pintas de hippies modernos con la camisa por fuera, lo controlan un grupo de políticos chinos con cara de mala leche y sin el filtro de un buen relaciones públicas que dé un sentido más romántico a tus reglas.

Más interesate es la aparición en el 2009 de Weibo, el Twitter chino.

 

Restricciones imposibles

Con su reciente lanzamiento de una versión con inglés Weibo traspasa las fronteras de la coacción a la libertad y derriba los muros de la inquisidora persecución del gobierno chino con grandes dosis de creatividad.

En esta red social se prohíben ocho cosas principalmente (vía @europapress):

– No difundir rumores.

– No publicar información falsa.

– No atacar a otros con insultos o comentarios denigrantes.

– No oponerse a los principios básicos de la Constitución china.

– No revelar secretos nacionales.

– No amenazar el honor de China.

– No promover sectas o supersticiones.

– No convocar protestas ilegales o concentraciones masivas.

Fervientemente perseguidos, los usuarios de Weibo se las ingenian para hablar de aquellos temas que les interesan aunque aún con mucho tacto y miedo. Por ejemplo, si queren hablar sobre el hijo del exdirigente Bo Xilai, Bo Guagua, escribe ‘melón’, que en chino es ‘migua'» y fonéticamente se parece, explica una estudiante china que no se atreve aún a dar su nombre como leíamos en este artículo en @20m hace unos días. Y, ¿cómo parar la sincera voluntad de un grupo de 300 millones de personas (¡y creciendo!)?

 

Un ejemplo más del poder de las redes sociales que derriban muros y organizan a la gente en base a ideas democratizadas hasta el extremo. ¿Te opones? Entonces estás del otro lado y deberías revisar tus principios y tu ropa.

Seguro que algo tendrás que decir al respecto,

@AdalbertoPC